Coordinás a mano
Cada turno, mensaje por mensaje. Idas y vueltas para encontrar un horario.
Cada turno, mensaje por mensaje. Idas y vueltas para encontrar un horario.
Mandás recordatorios uno por uno… o no los mandás, y aparece el hueco.
Pedir que te paguen. Y perseguir al que quedó debiendo. Lo peor del mes.
Lo configurás una vez. Después, cada turno se agenda, se recuerda y se cobra sin que muevas un dedo.
En minutos. Tu calendario y tu número de siempre, sincronizados.
Reciben confirmaciones y recordatorios automáticos donde ya están: WhatsApp.
Link de pago o transferencia, recordatorio y registro de lo cobrado. Automático.
Turnos, disponibilidad y cancelaciones sin choques. Tu día, claro de un vistazo.
Reservas, confirmaciones y recordatorios donde tus pacientes ya están.
Link o transferencia, recordatorio de pago y registro de cada sesión cobrada.
Cuánto facturaste, qué falta cobrar y quién faltó. Sin planillas.